“La pandemia aceleró los procesos de transformación digital en muchas organizaciones”

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Para la investigadora formada en Argentina, las principales competencias que deben desarrollar los nuevos profesionales para adaptarse a la revolución digital son “aprender a aprender” y la capacidad de trabajar en equipos interdisciplinarios.

Desde el año 2013, la doctora en Ingeniería formada especialmente en materias vinculadas al desarrollo logístico y sus procesos, se encuentra aportando en docencia e investigación a la PUCV, particularmente desde la hoy fusionada Escuela de Ingeniería de Construcción y Transporte.

Siempre ligada a la aplicación de nuevas tecnologías, la principal área en la que se ha desempeñado Lorena Bearzotti es el desarrollo de sistemas de información que dan soporte a diferentes procesos en el contexto de la cadena logística y en el último tiempo, ligado al sector portuario.

Actualmente, junto a otros investigadores, se encuentra desarrollando un estudio sobre cómo la llamada “Cuarta Revolución Industrial” está cambiando las etapas en las cadenas de suministros y ver de qué forma la industria puede adaptarse y prepararse.

“La pandemia golpeó e hizo que hubiera un salto en la incorporación de tecnologías en todos los procesos, desde la necesidad de automatizar ciertas actividades o reducir la presencia de papel. Fue un salto tecnológico que se estaba planificando para dentro de 5 años o más, y que debió implementarse en cinco meses. La pandemia aceleró la transformación digital de las organizaciones, y por cierto que marcó la brecha entre aquellas organizaciones que tienen la capacidad de hacerlo y aquellas que no”, sostiene la académica.

Bearzotti señala que las diferentes industrias, en especial la portuaria y las diferentes etapas que dan pie a su desarrollo, deben adaptarse a esta revolución digital y saber introducir las tecnologías necesarias para mantener competitividad a nivel internacional.

En sus propias palabras: “Si hoy no nos hacemos cargo de esta revolución tecnológica que está sucediendo, el impacto será la pérdida de competitividad, lo que se traduce en costos, implicando incremento en los valores de los productos, lo que significa mayores precios para el consumidor final”.

Respecto al desarrollo portuario, ¿Cómo evalúa a Valparaíso?

Es clave que Valparaíso no pierda su identidad portuaria y lamentablemente en lugar de haber una sinergia entre la ciudad y el puerto, vemos un choque, y es natural porque las operaciones del puerto muchas veces son operaciones que son vistas como molestas, pero Valparaíso nació portuaria y no puede perder esa identidad.

La académica señala que hay mucho que aprender de otras ciudades puerto y extraer buenas prácticas sobre cómo han abordado los desafíos que toda ciudad puerto tiene, en el cuidado del medioambiente, el de la responsabilidad social, el de cómo crecen sin afectar la vida de las ciudades.

Explica asimismo, que desde el Ministerio de Transportes existen proyectos interesantes orientados a la incorporación de tecnologías al quehacer portuario, entre ellos, el “Port Community System”, una plataforma electrónica que conecta a distintos actores de la cadena logística de comercio exterior.

“Los datos están ahí, las tecnologías están ahí sólo nos falta ver cómo podemos usar de manera inteligente esos datos en beneficio de un mejor crecimiento y desarrollo de las terminales portuarias y acá es clave el desarrollo tecnológico. Si queremos funcionar como

red necesitamos una infraestructura tecnológica que de soporte a estos procesos que se van llevando a cabo en cada una de las terminales”, detalla la profesora Bearzotti.

¿Cómo aporta el mundo académico a la adaptación a estos cambios?

Una parte fundamental es cómo estamos formando a nuestros estudiantes, en específico los ingenieros de transportes, quienes se van a desarrollar en este mundo que va a estar dominado por la revolución digital. En el futuro será clave que los estudiantes sean capaces de aprender a aprender y de generar trabajo colaborativo con sus pares, pero no de sus mismas áreas sino de otras disciplinas. En ese contexto, surge como buena idea que se impulsen proyectos de título interdisciplinarios que requiera juntar alumnos de diferentes áreas del saber, lo cual enriquecería mucho su formación. También es crítico potenciar la internacionalización ya que es muy importante que ellos puedan vivenciar que su realidad no es la única.

En este contexto, Bearzotti también expresa que, en conjunto a otros docentes se ha adjudicado proyectos internos de la universidad en el área de la innovación en docencia universitaria porque “es clave que uno como académico investigue cómo fortalecer nuestras habilidades como profesores para favorecer el aprendizaje, ya que, ante los cambios sociales, los métodos tradicionales no son suficientes”.

Asimismo, estudia sobre sobre la importancia de desarrollar terminales portuarias que sean sustentables, es decir, que desarrollen los tres pilares de la sustentabilidad en forma pareja, esto es, los aspectos económico, social y medioambiental. En paralelo, explica, ha impulsado trabajos de título en el área de la logística humanitaria lo que surgió a raíz de los fenómenos naturales y sociales que ha vivido Chile y la fragilidad que demuestra la logística a la hora de dar respuesta a estas situaciones que se pueden dar en contextos de desastres y catástrofes.“Inmersos en esta realidad, se hace necesario estudiar la resiliencia en las cadenas de suministros con un hincapié en lo que son las terminales portuarias por el rol clave que éstas tienen, el tema de cómo usamos las tecnologías para ir innovando en los procesos logísticos, el tema de la sustentabilidad y el tema de la logística humanitaria”, concluye.

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