Proyecto de vinculación impulsa sostenibilidad y colaboración comunitaria.

Proyecto de vinculación impulsa sostenibilidad y colaboración comunitaria.

“Sostenibilidad en Terreno: Aprender y Diseñar con el Territorio”, liderado por el profesor Andrés Fernández, se ha consolidado dentro de la Escuela de Ingeniería de Construcción y Transporte de la PUCV como una iniciativa de vinculación con el medio y docencia vinculada que busca abordar los desafíos hídricos de la región, en especial, en escuelas de las comunas de La Ligua y Cabildo, donde se han desarrollado dos de estas actividades.

Surge del trabajo colaborativo entre ICT, en específico el profesor Andrés Fernández, Cabildo de Diseño y Estudiamenos, entidades de la sociedad civil que combinan sus visiones para abordar problemáticas complejas.

En ICT, el desarrollo de este proyecto se enmarca en la asignatura “Hidráulica e Hidrología”, correspondiente a la carrera de Ingeniería Civil en Construcción y busca generar un impacto real en la sociedad a través de la innovación en la gestión del agua.

Esta iniciativa ha facilitado el avance hacia un modelo de aprendizaje transdisciplinario, en el que la vinculación con el medio se convierte en un pilar fundamental dentro de la formación de los futuros profesionales. “El proyecto evidencia que la colaboración entre empresas, academia y comunidades facilita la innovación y es fundamental para orientarnos hacia la sostenibilidad”, afirma Michelin Silva, fundadora de Estudiamenos.

La experiencia representa una oportunidad para fortalecer la formación integral de los estudiantes, permitiéndoles aplicar contenidos teóricos y técnicos en contextos reales: “No solo fue una gran oportunidad para poner en práctica los conocimientos adquiridos en clases, sino que me ayudó a comprender el alcance de nuestro impacto como ingenieros”, explica Jorge Vela, estudiante de ICT.

Por su parte, Marcela Alvarado, cofundadora de Cabildo de Diseño, destaca la relevancia de estas actividades para la formación de los actuales universitarios: “La universidad no es solo un lugar de transferencia de conocimiento teórico, sino que debe propiciar también el aprendizaje en espacios comunes y generar instancias para que los alumnos se involucren con las comunidades y sus realidades”.

A través del trabajo colaborativo y la observación directa de desafíos locales, los estudiantes pueden comprender mejor la relación entre la vida cotidiana de las personas y las soluciones que aporta la ingeniería, desarrollando competencias técnicas, sociales y éticas fundamentales para su desempeño laboral. 

Los participantes del proyecto destacan la importancia de visibilizar las problemáticas que se viven en la región y proponer ideas que se adecúen al contexto de las comunidades. “Es distinto cuando sabes a quién van a beneficiar las soluciones que planteas, así que aprecié mucho el poder conversar directamente con las personas” agrega Jorge Vela.

Este programa ha demostrado la importancia de abrir la universidad a otros actores, generando instancias de aprendizaje bidireccional y fomentando un aprendizaje que trasciende las fronteras de la sala de clases. Se reafirma así el compromiso de la Escuela con una formación orientada al bien común, basada en el respeto por los territorios y las personas que los habitan.

Asimismo, se destaca el vínculo que se establece entre los estudiantes con los niños y niñas de los establecimientos educacionales en cuyo entorno se trabaja para mejorar la gestión hídrica. Es el caso de la Escuela Carmen Sánchez Araya, del sector de San Manuel de Longotoma en la comuna de La Ligua, donde se está desarrollando el actual proyecto.

Los escolares participan de las actividades que se realizan durante las visitas a terreno y aprenden de la experiencia.